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lunes, 1 de febrero de 2016

SIDA y alimentación sana

Cuidados Alimenticios y Nutricionales para el SIDA
Las personas con Sida, Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida, pueden tener una esperanza de vida prolongada y de forma más independiente, si siguen algunos cuidado en su nutrición y alimentación, los cuales protegen al sistema inmunitario.
Qué es el VIH y el SIDA?
El VIH es un virus, el Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Causa daños en el sistema inmunitario y conduce a una condición denominada SIDA, Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. Un sistema imunitario poco saludable implica que las personas que viven con SIDA tengan un  riesgo superior de contraer infecciones y otras condiciones que normalmente el sistema inmunitario consigue combatir.
Hasta 1996, un diagnóstico de SIDA conducía a la muerte en 3-4 años. En 1996, la investigación médica llevó a la introducción de una combinación de terapias medicamentales, lo que significó una mejor salud para las personas que vivían con el VIH y con el SIDA. A partir de 1996, la tasa de mortalidad disminuyó bastante en todo el mundo.
Continúa comprobándose, no obstante, que hay personas para quiénes los efectos secundarios de la medicación son muy debilitantes, o para quienes las drogas simplemente no funcionan. Este grupo de personas corren el riesgo de ser apartadas y discriminadas, incluso dentro de la comunidad de personas afectadas con SIDA. Son también estas personas las que más necesitan de cuidados especiales en su alimentación y de  tener en consideraciónlas necesidades de nutrición de una enfermedad como el SIDA.
Los efectos secundarios de los medicamentos para el SIDA y delos efectos del VIH en el organismo pueden causar una serie de síntomas debilitantes, que incluyen náuseas, diarrea, mobilidad limitada (causada por neuropatía periférica) e inflamación de los nervios, especialmente en las manos y en los pies.
Cómo es transmitido el VIH?
El VIH es transmitido através del semen, fluidos vaginales o de sangre transferido por una persona infectada con VIH. Nadie es infectado por el SIDA através de contacto casual, cocinar o tocar a alguien infectado con el VIH. Desde la epidemia de SIDA, a inicios de los años 80, no hubo casos de transmisión de VIH casual. Los pocos casos relacionados con trabajo son aquellos daños con jeringuillas, principalmente en los hospitales. Es hoy ampliamente reconocido que la utilización de normas comunes de seguridad al lidiar con  derramamientos de sangre o fluidos es una forma eficaz de impedir la transmisión de SIDA.

SIDA y la Nutrición
Una buena nutrición y cuidados en la alimentación son condiciones esenciales para un sistema inmunológico saludable. No obstante, las personas con VIH/ SIDA pueden tener dificultades en conseguir tener una buena nutrición por un conjunto de razones. Tanto por el propio virus HIV como los medicamentos utilizados para combatirlo pueden causar una multiplicidad de problemas que en última instancia afectan a la salud nutricional del enfermo.
Náuseas crónicas, alteración del paladar, pérdida de apetito, dificultades en masticar o tragar o la falta de dinero para comprar alimentos, son factores que pueden llevar a que las necesidades nutricionales no sean cumplidas. Incluso cuando el enfermo es capaz de comer y beber, puede haber una disminución de las cantidades de nutrientes absorbidos debido a las diarreas. La diarrea es uno de los más comunes efectos secundarios de la medicación para el SIDA.
Una infección de VIH descontrolada puede también aumentar la tasa metabólica, resultando en necesidades de energía mucho más elevadas.
Todos estos problemas de mala absorción y de aumento de las necesidades de energía, y en consecuencia, de nutrientes, puede llevar a una rápida pérdida de peso. Esta pérdida de peso, sobre todo de proteínas musculares, provoca un elevado cansancio, haciendo aún más difícil la compra de alimentos, cocinar, o incluso comer. La pérdida de peso también reduce la capacidad del sistema inmunológico de combatir otras infecciones y enfermedades.
Debido a la naturaleza mutable del virus VIH y de los regimenes de los tratamientos, los síntomas y necesidades dietéticas pueden variar mucho de mes ames, o incluso de una semana a otra. Por ejemplo, un enfermo con SIDA puede sentirse bien un mes y al siguiente presentar síntomas de diarrea y de náuseas intensas.
A continuación, damos algunas indicaciones de alimentación para  aliviar los síntomas de SIDA:
a) Pérdida de Peso
Es muy importante para los enfermos de SIDA con pérdida de peso intentar recuperarlo.
Es importante en estos casos seguir una alimentación más rica en los sectores de energía y de proteína. Los alimentos ricos en proteínas, como carnes, pescado o pollo, alimentos lácteos, frutos secos y legumbres ayudan a reconstruir los músculos y a estimular el sistema inmunológico, debilitado por el  VIH. La energía de fuentes de grasas saludables (grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas) promueve también el aumento de peso. Contodo, una dieta rica en alimentos energéticos no es recomendada en caso de que el paciente tenga diarrea severa causada por el SIDA.
Podrá también consumir snacks rápidos de elevado valor energético. Las sugerencias incluyen queso, bizcochos, pasteles, frutos secos, aceitunas, leche y yogur.
b) Pérdida del Apetito
Las náuseas y los cambios causados por la medicación del SIDA pueden causar una disminución o incluso la pérdida del apetito. En este caso, importa nutrir el cuerpo con alimentos líquidos o licuados, como sopas o batidos. Es también preferible tomar comidas pequeñas, pero más frecuentes a lo largo del día, en vez de dos o tres grandes comidas, una vez que el organismo consigue tolerar mejor esta forma de alimentación.
Para evitar los olores fuertes de los alimentos, que muchas veces causa náuseas, podrá optar por alimentos fríos, como bocadillos, ensaladas, postres fríos, frutas, etc.

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